El Blog de la Ciudad de Dos Hermanas
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Plaza de la Constitución (II)

La Condesa de J. de Robersart, amiga de Fernán Caballero, que vivió en Dos Hermanas en 1877 en casa de Doña Trinidad Desmaissieres, en la calle Padre Tomás (hoy Aníbal González), describe el aspecto de la población y vivencias de su gente en su famosas «Lettres d’Espagne» (Ed. París-Brugges, 1929). En la carta de 16 de febrero de 1877, dirigida a amiga Mademoiselle de Gramont , contiene esta amable descripción:

«El Mercado de Dos Hermanas, que se mantiene en una gran plaza delante de la iglesia, es muy variable y alegre; las mulas llegan allí desde las partes, cargadas de naranjas, legumbres, de panes particulares, de alfarería; son llevadas por arrieros con un gran sombrero, con cinturón rojo, con mas brillantes, que venden con aires principescos, a princesas modestas y dignas, disfrazadas bajo sus largos trajes de algodón, con tartanas y toquillas en la cabeza. Al lado del mercado, y desde las siete de la mañana, se instala la tiendecita del aguador, a la que concurren, para beber lentamente, con locura y éxtasis, el puro néctar. Los vasos tienen poco más o menos un codo de altura. Casi todos los campesinos llevan alforjas». (D. Pineda: «Dos Hermanas en la obra de Fernán Caballero», pág. 37).

Por Real Orden de 7 de abril de 1877 se cede al Ayuntamiento el terreno del Estado -el que formaba parte de la Vereda Real que era el eje de Dos Hermanas desde la Venta de las Palmas hasta Ibarburu- para construir una plaza de Abastos, inscribiéndose tal cesión en el Registro de la Propiedad el 27 de octubre de 1877. El mercado que se celebraba hasta dicha fecha tendría lugar al aire libre y cada vendedor instalaría sus mercancías en el suelo o en puestos desmontables, si no en sus propias caballerías, como la Condesa de Robersart describe.

Será, pues, a partir de 1877 cuando se construye el edificio del mercado de Abastos, ocupando el centro de la actual, más o menos el espacio que ocupan los jardines.

En pleno de 30 de diciembre de 1903 se autoriza a José Salguero Martín para que amplíe el edificio con puestos según modelo presentado por Rafael Bellido Ordóñez (Actas pag. 185) En esta plaza se celebran los festejos de Santiago.

El 30 de mayo de 1906 se le cambia el nombre por Plaza de la Constitución, imponiéndosele a la del Arenal el nombre de «Alfonso XIII» (pág. 25 del libro de actas). Sin embargo, más adelante se le cambiaría otra vez el nombre por el de Plaza de Alfonso XII, puesto que en la sesión de 31 de agosto de 1917 (pág. 86) se recoge la protesta de los industriales de la plaza del Arenal, que se niegan a pagar a la banda de música como otros años «porque en la plaza de Alfonso XII había un cantador y les restaba mucho público».

El 8 de junio de 1910 (pág. 22 vto.) se autoriza a colocar al reloj publico de la parroquia de Sta. Maria Magdalena una esfera de cristal con luz interior. El 11 de diciembre de 1914 (p. 56 vta.) se aprueba reparar el reloj publico a solicitud de Enrique Tinoco. El 9 de marzo de 1919 (p. 44 vto.), habiendo fallecido el encargado del reloj público y toque de alba se nombra a Enrique Tinoco Rodriguez encargado del mismo, tarea que ha venido vinculada al apellido Tinoco durante muchos años, percibiendo del Ayuntamiento una pequeña cantidad bajo la rúbrica de «encargado del reloj público». En tiempos recientes la asumió el Ayuntamiento con su propio personal.

El 11 de junio de 1920 se autoriza a Eutimio de la Serna Ahumada para que monte un «servicio de ómnibus de Sevilla a Dos Hermanas e instale la parada en esta plaza, precisamente frente al Ayuntamiento» (pág. 29 vto).

La Corporación republicana, por acuerdo de 18 de abril de 1931 sustituye su nombre de Plaza de Alfonso XII por el de Fermín Galán, aunque poco más tarde, por acuerdo de pleno de 6 de mayo de 1931 se le impone el nombre de Plaza de la República, para recobrar el nombre de Fermín Galán más adelante, cuando la otra mitad de la plaza recibe el nombre de Moreno Calvo.

El 6 de de diciembre de 1932 (folio 55 del libro de actas) se aprueba el pliego de condiciones para la demolición de la vieja plaza de Abastos, adjudicándose el trabajo a Rafael Ramos Sánchez (pág. 60-vto). El 7 de marzo de 1933 (fº 17 vto) se concede a Francisco Muñoz el premio al mejor proyecto de jardinería para el solar de la antigua plaza de Abastos, premio consistente en la entrega de 150 pesetas. La organización del espacio libre que dejó la demolición de la Plaza le fue encargada al Arquitecto Juan Talavera Heredia, que en aquella época realizaba diversos trabajos para el Ayuntamiento: con este motivo cambió el eje de la plaza, que hasta entonces era un óvalo cuyo diámetro principal era paralelo al Ayuntamiento, quedando la plaza como actualmente la conocemos,

A la plaza resultante se la denomina «Plaza de Moreno Calvo» el 21 de diciembre 1934 (f. 57 vto.) recogiendo propuesta del Cuarto Teniente de Alcalde Enrique Sánchez y Sánchez de rotular «la plaza contigua a la de Fermín Galán, donde en tiempos estuvo enclavado el antiguo Mercado de Abastos con el nombre del Excmo. Sr. D. Guillermo Moreno Calvo, Subsecretario de la Presidencia». Esta dedicatoria es la continuación de otro homenaje corporativo que se tributó a este personaje por acuerdo de la semana anterior, el 14 de diciembre de 1934, donde se le nombró «Ciudadano de Honor por el acendrado patriotismo, incansable actividad y amor a cuanto redunde en beneficio de los intereses de la provincia de Sevilla y muy particularmente de Dos Hermanas». En verdad, si fue destacado personaje en su época, la Historia no ha guardado testimonio de sus excelencias.

El 19 de julio de 1936 fue incendiada la iglesia parroquial de Sta. María Magdalena, incluida la Capilla de Nuestra Señora de Valme «por las hordas marxistas» (en expresión del párroco don Manuel García Martín), polémico incendio muy debatido por los estudiosos de la guerra civil, quedando destruida la iglesia parroquial con algas de sus más hermosas imágenes, así como un valioso manto de la Virgen. Para reparar los daños, se organizó de inmediato una colecta a la que el Ayuntamiento aportó 3.400 pesetas, producto de la venta de parcelas en Pineda, lugar llamado Palmas Altas».

Terminada la guerra civil, se le impone el nombre de Plaza de José Antonio». en homenaje del fundador de la Falange Española José Antonio Primo de Rivera, que fue fusilado en Alicante por los republicanos. Precisamente en la plaza se instalaría, junto al Ayuntamiento, la denominada «Cruz de los Caídos”, en la que figuran los nombres de los vecinos de Dos Hermanas que se consideran alineados en el bando ganador de la guerra civil.

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004.

Entradas de la serie: Plaza de la Constitución (I), Plaza de la Constitución (III), Plaza de la Constitución (IV)

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