El Blog de la Ciudad de Dos Hermanas
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Calle Antonia Díaz

Denominada sucesivamente Amaro Martin y Antonia Díaz, Joaquín Dicenta y Antonia Díaz, con cuyo nombre figura en un callejero de 1931 a efectos del arbitrio de plusvalía.

Es una de las calles más antiguas de Dos Hermanas. No he encontrado hasta ahora ningún documento en el que inequívocamente se señale que la actual calle Antonia Díaz sea la que se llamó durante varios siglos Amaro Martín. Tampoco me consta quién fuera este Amaro que debió significar mucho para la Historia de Dos Hermanas cuando, de las pocas calles que el pueblo tenía, una de ellas llevaba su nombre. En cualquier caso, consta que de las 13 calles que tenía Dos Hermanas en 1631, cuando se vendió al Duque de Alcalá, una de ellas era ya la de Amaro Martín, como otra se denominaba Bartolomé Martín. La calle Amaro Martín, como decimos, figura ya en el Padrón elaborado en 1631.

En el Catastro de Ensenada (1760) la calle Amaro Martin tiene 19 casas, siete de ellas de dos plantas y dos de una planta con el techo de paja. Hay un homo en desuso en una de las casas de dos plantas. La superficie edificada mide 527 varas de frente y 1039 varas de fondo. Una de las casas linda con calleja», otra «con calleja que sale al campo» y otra linda «con calle Francesa». Entre las casas de Dos Hermanas sobresale, en esta época una de las situadas en esta calle, que pertenece «al Mayorazgo fundado en esta Villa por Don Alonso Gregorio de Rivas», que se describe así:

«Corresponde a este Mayorazgo del que es poseedor su mismo fundador unas casas en la calle de Amaro Martin compuestas de viviendas altas y vaxas en unas y otras cinco graneros de cauida de cinco mill y quinientos fanegas; una Bodega con su viga y una atarazana de cauida setezientas y veinte arrovas con ciento y nueve varas de frente y ciento setenta y siete de fondo el arrendamiento anual de dichas casas se considera en Quinientos reales de vellón y por una parte confronta con las de Doña Juana de Rivas y por otra con las de Miguel Durán. -En dichas casas se incluie un Molino de Aceite con su viga, troxes y demás peltrechos nezesarios para su uso por el que se regulan de utilidad anual treszientos y veinte reales de vellón. Asimismo se incluye en las expresadas casas un almacén de sal con veinte y siete tinaxas de cauida de quattro mill y sinquenta arrobas de Azeyte por cuia utilidad se consideran a el año ciento y ochenta reales de vellon.- Igualmente se comprende en dichas casas un asiento de athaonas que respecto a servir para el uso de la lauor propia no se le regula utilidad anual» (Folio 438 vta. ss. Catastro Ensenada, Libro 212 AMDH).

En el Repartimiento de la Contribución de 1830 figura la calle Amaro Martín con 21 contribuyentes; en el de 1836 tenía 23.

El nombre de Antonia Díaz se le impondrá hacia finales del siglo XIX. ANTONIA DÍAZ FERNÁNDEZ nació en Marchena el 31 de octubre de 1827. Pronto se revelaría su talento poético, y ya desde 1845 colaboró asiduamente en diarios y revistas sevillanos junto con los más destacados poetas de la llamada «Escuela Sevillana» (Benavides, Narciso Campillo, Fernando de Gabriel y Ruiz de Apodaca, etc). El 1 de abril de 1861 contrajo matrimonio con José Lamarque de Novoa y de esta época data el retrato que le hizo Valeriano Bécquer.

En 1872 se instala el matrimonio en su «Alqueria del Pilar», recreo construido en Dos Hermanas y batizado en recuerdo de Pilar Diaz, la fallecida hemana de Lamarque. El 14 de marzo de 1888 se instala la linea telefónica en «La Alquería» conectandola con su casa sevillana de la calle Fabiola núm. 10. El jueves 19 de mayo de 1892, a las once de la noche, muere Antonia en su «Alquería» a los 64 años de edad. El matrimonio no tuvo hijos. Su cadáver fue sepultado en el Cementerio de San Sebastian, que estaba situado donde hoy se encuentra el Colegio Público del mismo nombre. En 1892 Sevilla le dedica la calle que lleva su nombre, que era la antigua «del Ancora». El Ayuntamiento de Dos Hermanas debió dedicarle la calle poco después de su fallecimiento, dado que Lamarque era un personaje muy influyente y cuidadoso para este tipo de detalles y honores que, sin duda, de gestionaría para su fallecida esposa (Datos biográficos extensos en Daniel Pineda Novo: «ANTONIA DIAZ EN DOS HERMANAS Sevilla 1992).

El 8 de junio de 1927 (folio 43) se acuerda adoquinar esta calle. El 13 de diciembre de 1932 (folio 61) se arrienda una casa de los Herederos de Julián de Cos para instalar una escuela de niños con 4 clases. En la casa número 4, propiedad de don Bernardino de Cos, hubo un incendio en junio de 1945, lo que motivó que tuvieran que venir los bomberos de Sevilla y así se recoge en el acta de 9 de junio de dicho año (folio 32).

En el Censo de 1932 figura con el nombre de Joaguín Dicenta, dramaturgo riojano de finales del siglo XIX y principios del XX cuyas obras revelan un gran contenido social.

Al terminar la guerra recobra su nombre de Antonia Diaz, con el que continua en la actualidad.

El 20 de diciembre de 1958 se encarga al Arquitecto Anibal Gonzalez, hijo del homónimo y glorioso arquitecto regionalista, la reforma de la casa número 15 de la calle Antonia Diaz con destino a la instalación de un Grupo Escolar, que se denominan «Pio XII». Dicha casa, que había pasado a ser del Ayuntamiento, no era otra que el viejo caserón del Mayorazgo de los Rivas, que a conservaba su portada fechada en 1731, junto con un escudo de la familia Rivas hecho de barro cocido y de 1 x 0’75 de lado, aproximadamente.

Como Grupo Escolar estuvo funcionando unos años, hasta que fue declarado en ruinas por acuerdo de 17 de diciembre de 1965 (folio 15) y se cerró, destinándose a almacén de enseres del Ayuntamiento. El Ayuntamiento presidido por el Alcalde D. Antonio Muñoz Rivero cedió la mayor parte del viejo caserón para la construcción de un Ambulatorio de la Seguridad Social, cesión que fue acoptada, como se recoge en el acuerdo plenario de 25 de junio de 1971 (folio 58) en el que se consigna que la superficie cedida son 1.093’67 metros cuadrados. El edificio fue demolido, salvándose únicamente el escudo que conservó el Ayuntamiento y del que se obtuvo una copia en piedra que fue colocada en el edificio que construyó en parte de la finca la Caja de Ahorros de Ronda, colocándose a su lado un azulejo recordando que aquellos terrenos fueron el «Solar de los Rivas». Leandro José de Flores (V.) se refería a «la Cruz de los Rivas», que no es otra cosa que la que campea en su escudo nobiliario.

El nuevo Ambulatorio fue inaugurado en 1974, solicitando la Corporación, ya bajo la Alcaldía del emprendedor y entusiasta médico Don Manuel Rivero Monterior, que se denominara «Ambulatorio Santa Ana», en honor de la Patrona de Dos Hermanas, de cuya Hermandad fue Hermano Mayor el Doctor Rivero.

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004

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