Monumento al Viajero

Este monumento es obra del artista utrerano Salvador García, y se colocó en 2001, con motivo de la remodelación de la «Plaza del Arenal».

En la memoria del documento se lee lo siguiente:
«Este es conjunto escultórico que pretende ser un homenaje del pueblo de Dos Hermanas al viajero y a todas aquellas personas que en su día arribaron a esta tierra y que hoy forman parte de su ciudadanía. De vocación monumental, está formado por dos elementos bien diferenciados que a sus vez constituyen una composición en la que ambos se integran y dialogan en perfecto equilibrio. Tanto la maleta, concebida como módulo escultórico de grandes dimensiones, como los personajes, armonizan conceptual como espacialmente. La horizontalidad y la verticalidad predominan en un conjunto que adolece de líneas oblícuas o discordantes. Los materiales empleados, acero cortén y bronce, juegan un papel importante en el aspecto visual y táctil de una obra que intenta ser al mismo tiempo didáctica y cercana al propio viandante. La perspectiva visual del conjunto debe prevalecer sobre cualquier anécdota puntual del mismo.
Como centro geométrico y compositivo se ha construido un armazón de grandes dimensiones que referencialmente recuerda una maleta. Simboliza el tránsito en forma de arco, pero al mismo tiempo puede suponer un punto de parada y encuentro. En el aspecto formal de esta obra, esqueleto de maleta, se ha sacrificado el detalle en función de la simplificación de planos y líneas. En su síntesis esencial radica su belleza estética. Esta interpretación de la maleta estaría compuesta principalmente por dos arcos que se engarzan y fijan al suelo y que con la incorporación de varios tirantes configuran la misma. El material empleado sería acero cortén, sus dimensiones serían de 8 metros de ancho por 5,5 metros de altura para cada uno de los arcos, alcanzando 2,2 metros de profundidad.
Las tres figuras, personajes que representan a dos hombres y una mujer, portarían una maleta, una carpeta y una mochila, indistintamente. Estilísticamente podríamos decir que esta obra escultórica está dentro del movimiento ‘nueva figuración’. Los volúmenes y enlaces suaves, prevaleciendo la elegancia sobre cualquier otra valoración calificativa que pudiese recibir el conjunto. Estas figuras alcanzarían la altura de 2,60 metros aproximadamente y estarían ubicadas en forma de triángulo, cuya situación espacial estuviese en perfecta sincronización y armonía con el módulo maleta, formando así un conjunto compositivo sólido. Se ejecutarán en bronce descansando directamente sobre el pavimento.»

Hombre con carpeta fabricado en bronce
Hombre con carpeta fabricado en bronce
Hombre portando una maleta fabricado en bronce
Hombre portando una maleta fabricado en bronce
Maleta fabricada en acero cortén
Maleta fabricada en acero cortén
Mujer llevando una mochila fabricada en bronce
Mujer llevando una mochila fabricada en bronce
Vista general del monumento
Vista general del monumento

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004

Monumento a la Fraternidad

Terminada la Guerra Civil se instala «La Cruz de los Caídos» en la Plaza de la Constitución, en la que figuraba, en el pedestal, los nombres de los vecinos caídos durante la guerra que pertenecían al bando ganador de la guerra.

Una vez instaurada la Democracia, en pleno de 26 de diciembre de 1979 se acordó imponerle en nombre de «Monumento a la Fraternidad» y eliminar de él «los signos, los nombres y la Cruz, respetando si es posible la cerámica de la Virgen de Valme». No obstante, al final se mantuvo el monumento tal como estaba, eliminando solo los azulejos e inscripciones con signos alusivos al Régimen anterior y las lápidas con los nombres de los «caídos». Tras esta remodelación, el Monumento fue inaugurado solemnemente el día 8 de octubre de 1983. Donde existían lápidas con los símbolos de la Falange y los nombre de las personas que murieron en la guerra de la facción ganadora, se colocaron losas de mármol elaboradas en el taller del marmolista «Espada» con trozos de poemas de Miguel Hernández («Llorad, lloras, lloremos,…»), Antonio Machado (del poema «España en Paz», la estrofa comienza «‘Señor, la guerra es mala y bárbara; la guerra,…») y de Vicente Aleixandre (de su poema «Supremo fondo», la estrofa «Llueven besos y vidas que poblaron un mundo…») y, en su frente la siguiente inscripción: «El Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas / a los hijos y vecinos de esta Ciudad que, / cumpliendo con su deber, / dieron la vida en defensa de sus ideales».

En el acto de inauguración se leyeron los poemas íntegros de donde proceden los versos de las inscripciones, fueron leídos por los poetas Daniel Pineda Novo, Emilio Durán y Javier Ros Pardo. El insigne Vicente Aleixandre se unió al acto con una extensa carta manuscrita, dirigida al Alcalde Francisco Toscano Sánchez el 3 de octubre de 1983. En esta carta, Vicente agradece que sus versos se encuentren a un monumento a la «Fraternidad». Josefina Manresa, viuda de Miguel Hernández, también envía una carta fechada el 28 de noviembre de 1983, agradeciendo que los versos de su marido estén en dicho monumento.

Vista trasera
Vista trasera
Poema de Miguel Hernández
Poema de Miguel Hernández
Poema de Antonio Machado
Poema de Antonio Machado
Poema de Vicente Aleixandre
Poema de Vicente Aleixandre
Losa delantera
Losa delantera

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004

Monumento a la Virgen de Valme

En sesión de 17 de agosto de 1964 se nombra Co-Patrona de Dos Hermanas y Patrona de la Corporación a la Virgen de Valme, acordándose construirle un Monumento en la Plaza de Menéndez y Pelayo, ejecutado por los talleres valencianos de Vicente Coloma Llorens.

Imagen de la Virgen de Valme
Imagen de la Virgen de Valme
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Una de las caras del pie del monumento
Vista del monumento
Vista del monumento

Plaza de la Constitución

Sigo con el recorrido a través de las calles de Dos Hermanas, por otro lado, un viaje fascinante. En esta entrada se va a visitar la «Plaza de la Constitución», plaza emblemática donde las allá.

Ha sido llamada Plaza Pública, de Alfonso XIII, Fermín Galán, Moreno Calvo, José Antonio y de la Constitución y siempre, en el habla popular, «Los Jardines».

Cuando el duque de Alcalá compra Dos Hermanas en 1631 en el padrón no figura ninguna plaza, aunque se alude a ella en la delimitación de fincas que dan a la calle Real. En aquella época era la vía principal del pueblo y germen del núcleo matriz de Dos Hermanas. Hay referencias que evidencian que se celebraban fiestas de toros y cañas.

En el Catastro de Ensenado de 1760 describe tres fincas: las «Casas Capitulares», de las cuales dice que están en la «Plaza Pública» de la villa; la «Cárcel», que se encuentra en la calle Real; y la «Carnezeria», que se encuentra en la «Plaza Pública» y pegada a las «Casas Capitulares».

En la «Guía del Ferrocarril de Sevilla a Cádiz» de 1864 se describe a Dos Hermanas como que tiene dos plazas y una iglesia parroquial, y pegado a ella el cementerio de la villa. En 1877 la Condesa de J. de Robersart, amiga de Fernán Caballero, describe Dos Hermanas indicando que en la plaza que hay en frente de la iglesia se encuentra el mercado, que es muy variado y alegre. En 1877 el Estado cede al Ayuntamiento los terrenos donde se construye el nuevo mercado que ha llegado hasta nuestros tiempos.

El 30 de mayo de 1906 se cambia el nombre de la plaza por el de «Plaza de la Constitución», pasando el nombre de «Alfonso XIII» a la Plaza del Arenal. Sin embargo, más adelante se vuelve otra vez a poner el nombre de «Plaza de Alfonso XIII».

El 8 de junio de 1910 se autoriza a colocar al reloj público de la parroquia de santa María Magdalena un esfera de cristal con luz interior. El 9 de marzo de 1919 se nombra a Enrique Tinoco Rodríguez encargado del mismo, desde entonces el apellido Tinoco ha estado vinculado ha dicho actividad. El 11 de junio de 1920 se autoriza a poner una parada de ómnibus de Sevilla a Dos Hermanas frente al Ayuntamiento.

La Corporación republicana cambia el nombre de la plaza por el de «Plaza de Fermín Galán», aunque al poco tiempo , tres semanas después, se le impone el nombre de «Plaza de la República». Al poco tiempo la mitad de la plaza vuelve a recobrar el nombre de «Plaza de Fermín Galán», y la otra mitad se llama «Plaza de Moreno Calvo».

En 1932 se aprueba la demolición de la antigua plaza de Abastos y se reorganiza el espacio, quedando como la conocemos. La plaza resultante recibe el nombre de «Plaza de Moreno Calvo», integrándose la mitad que recibía el nombre de «Plaza de la República».

El 19 de junio de 1936 se incendió la iglesia parroquial de «Santa María Magdalena», quedando destruida la iglesia y perdiéndose algunas de sus imágenes. El incendio trajo su polémica, ya que fue atrivuido a las «ordas marxistas», en expresión del párroco. Rápidamente se inicio una colecta para su reconstrucción.

Terminada la Guerra Civil se le impone el nombre de «Plaza de José Antonio», en homenaje al fundador de la Falange Española. Se instala, junto al Ayuntamiento, la «Cruz de los Caídos», con los nombres de los caídos en el bando ganador de la Guerra Civil.

El 13 de febrero de 1946 se ratifica el nombramiento de Santa Ana como Patrona de Dos Hermanas y se entroniza su imagen en el torreón más pequeño del Ayuntamiento. Esta imagen desaparece al ser sustituido el edificio por el actual.

En el pleno de 26 de diciembre de 1979, ya en Democracia, se acuerda el cambio de nombre de la plaza por el de «Plaza de la Constitución». También se acuerda el cambio de nombre del monumento de la «Cruz de los Caídos», por el «Monumento a la Fraternidad», y eliminar los vestigios del antiguo régimen. El monumento fue inaugurado el 8 de octubre de 1983. Las lápidas donde estaban los nombres de las personas que murieron en la guerra, fueron sustituidas por losas de mármol con trozos de poemas de Miguel Hernández, Antonio Machado y Vicente Aleixandre.

Con motivo de X Aniversario de la proclamación de Don Juan Carlos como Rey de España, en 1986 se erige el Monumento a S.M. EL Rey Don Juan Carlos I, creado por Jaime Gil Arévalo, al ganar el concurso de ideas. Para colocar el monumento se realiza una amplia obra de acondicionamiento de la plaza. El 16 de febrero de 1987 se inaugura el monumento con la presencia de los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, junto con el alcade Don Francisco Toscano, el Presidente del Gobierno Felipe González y el Presidente de la Junta de Andalucía Don José Rodríguez de la Borbolla.

En julio de 1996 el edificio del Ayuntamiento fue demolido, trasladándose la Corporación a la Huerta Palacios temporalmente. El 10 de noviembre de 1998 se inauguró, con la presencia del Presidente de la Junta de Andalucía Don Manuel Chaves, el nuevo edificio, proyectado por los arquitectos Daniel Conesa, Rafael López y Jesús Medina; es un edificio de 8.500 m2, en un solar de 1.500 m2, con tres plantas y dos sótanos, con los medios más sofisticados. La fachada reproduce la del antiguo edificio.

Reconstrucción de la Plaza de la Constitución en 1902
Reconstrucción de la Plaza de la Constitución en 1902
Vista desde la calle Santa María Magdalena
Vista desde la calle Santa María Magdalena
Vista desde la calle Nuestra Señora de Valme
Vista desde la calle Nuestra Señora de Valme
Vista desde el monumento al Rey
Vista desde el monumento al Rey
Vista desde la Iglesia
Vista desde la Iglesia
Vista desde la calle Antonia Díaz
Vista desde la calle Antonia Díaz

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004

Monumento a S.M. EL Rey Don Juan Carlos I

Delante del Ayuntamiento, en la Plaza de la Constitución, en un pequeño espacio habilitado al efecto en la zona ajardinada de la plaza, se erige el Monumento a S.M. El Rey Don Juan Carlos I, con motivo del X Aniversario de la proclamación de Don Juan Carlos como Rey de España, la Corporación adoptó el acuerdo de dedicarle un Monumento al Rey Constitucional de España. Se presentaron tres ideas al concurso, firmadas por Salvador García Rodríguez, Enrique Ramos Guerra y Jaime Gil Arévalo. La Corporación de decantó por la tercera y acometió la preparación de espacio donde se iba a situar el monumento, aprovechando el denominado «Plan Centro», una obra de acondicionamiento de la plaza entre 1986 y 1987.

La escultura se gestó en el taller de Antonino Parrilla, amigo de Jaime Gil Arévalo, en Mairena del Alcor. A continuación se fundió en el taller de José Manuel Díaz Cerpa en Salteras. En Diciembre de 1986 se instaló el grupo escultórico en su pedestal.

El monumento es simbólico, ya que la única persona retratada es Su Majestad el Rey, los otros cuatro personajes son dos mujeres, representando a las Dos Hermanas que dan nombre a la ciudad, un campesino aceitunero con su macaco y un niño; y son el nexo de unión de la figura de Rey con el pueblo de Dos Hermanas, según el autor del monumento. Durante mucho tiempo los nazarenos han pensado que el monumento retrataba a la familia Real en pleno, ante su desconcierto.

En el monumento reza la leyenda «El Excmo. Ayuntamiento de Dos Hermanas a Su Majestad don Juan Carlos I en el X Aniversario de su proclamación como Rey de España. Inaugurado por sus Majestades los Reyes el 16 de febrero de 1987».

La inauguración tuvo lugar el lunes 16 de febrero de 1987, en presencia de los Reyes don Juan Carlos y dona Sofía, recibidos por el Alcalde Francisco Toscano y la Corporación en pleno, junto a los Monarcas, el Presidente del Gobierno Felipe González, el Presidente de la Junta de Andalucía José Rodríguez de la Borbolla, el Capitán General Gautier Larrainzar y todas las autoridades sevillanas. 

Tras llegar los Monarcas al Ayuntamiento, firmaron en el Libro de Oro de la Corporación, subiendo luego a saludar al pueblo de Dos Hermanas. A continuación Su Majestad procedió a descubrir la inscripción del monumento. Desde allí se dirigieron a la Parroquia de Santa María Magdalena y a la Capilla de Santa Ana, para honrar a la patrona. Terminados los acto, se dio una recepción en la Casa de la Cultura en el Parque de la Alquería.

Vista delantera

Vista delantera

Plaza con la inscripción

Plaza con la inscripción

Vista trasera

Vista trasera

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004

Historia de la Virgen de Valme y la Ermita de Santa María en El Cortijo de Cuarto

En esta ocasión revisamos la historia de esta pequeña Ermita que se convierte el centro de atención en la Romería de Valme.

Según la tradición y las obras del sacerdote José Alonso Morgado «Nuestra Señora de Valme. Reseña histórico-descriptiva de esta Sagrada Imagen» y de Fernán Caballero en «Noticia sobre el origen de la Capilla Real de la Virgen de Valme», la ermita se construyó en el sigo XIII debido a la concesión de un favor por parte de la Virgen a San Fernando.

San Fernando y su ejército se encontraban fatigados por el esfuerzo y la sed al volver de la batalla al intentar conquistar la Sevilla musulmana. Entonces el Rey se dirigió a la Virgen que llevaba consigo con las siguientes palabras: «¡VALME, SEÑORA, VALME! que si protegéis esta empresa, que bajo los auspicios del Cielo, para honra de Dios y gloria vuestra, acometí un día, yo os ofrezco levantar aquí un santuario, donde coloque vuestra Imagen para perpetuar la memoria de tan grande beneficio, depositando sobre el altar el primer trofeo que gane a los enemigos de la Fe cristiana y de la Patria».

Después de esta súplica, el Rey fue hacia sus tropas, que se encontraban en una llanura y clavó un bastón en tierra y dijo: «¡Si Dios quisiere agua aquí hubiere!»

Al momento brotó un manantial donde saciaron su sed los soldados, y a este lugar se le llamaría «Fuente de Rey», actual barrio de Dos Hermanas.

San Fernando conquistó Sevilla el 23 de noviembre de 1248 tras haber firmado las capitulaciones con los musulmanes el 19 de mismo mes y año.

El nombre de lugar donde se encuentra la Ermita, según Rodrigo Caro, viene de la frase latina «Quarto vel Quinto ab urbe lapide», o sea por distar cuatro millas de Sevilla. La palabra Quinto que aparece en la frase hace referencia a la hacienda de este nombre, en el término de Dos Hermanas.

En el siglo XV, según el clérigo Morgado, debido al aumento de la población, se hizo división de términos y El Cortijo de Cuarto y la Ermita quedan dentro de las lides de Dos Hermanas. A raíz de este hecho se designa un beneficiado de la parroquia nazarena de Santa María Magdalena para le ermita, en lugar de los Capellanes Reales.

Se celebraba una fiesta en honor de Santa María de Valme el lunes de Pentecostés, el día de la Romería del Rocío. Se decían cuatro misas los días de la Asunción, Natividad, Purísima Concepción y Anunciación, además, el 30 de mayo se cantaba otra en memoria de Fernando III, que se inició al ser elevado a los altares en 1671. Otra misa con especial relevancia era la de la Noche Buena, en la que se congregaban los campesinos, ganaderos y pastores de los contornos.

Dos Hermanas acudía a Cuarto en demanda de auxilio en todas la necesidades que le acosaban, como ejemplo, la terrible peste que azotó en 1649, en la cual se llevó la imagen a Santa María Magdalena y empezó a reducirse la enfermedad.

El 27 de octubre de 1667 voló la casa y el molino de pólvora que estaban junto a la ermita, el santuario quedó en mal estado, por lo tanto, la Virgen fue llevaba a Dos Hermanas, donde en 1668 se celebró su fiesta.

En vísperas de la celebración de 1669 la imagen es traslada a Cuarto. Ese año toma gran esplendor y según relata Morgado, las gentes de las alquerías, haciendas, Dos Hermanas y de zonas cercanas de la capital se desplazaron a Cuarto, donde se iniciaba con el canto de vísperas, seguida de solemne misa con diáconos, con sermón que trataba sobre la devoción Fernandina a la Virgen de Valme. Después la gente acampaba y disfrutaba de la fiesta. A la caida de la tarde la Virgen volvía al santuario. Como se observa, a grandes rasgos, la fiesta se parece a la que ha perdurado a lo largo del tiempo.

El 25 de febrero 1730 visitó la ermita el rey Felipe V de Borbón acompañado de su esposa Isabel la Farnesia y de los infantes, debido a tal evento se iluminó la capilla y se cantó una salve a la Señora.

En 1800 con motivo de una epidemia de fiebre amarilla se trajo a la Virgen para procesionar por las calles y a medida que pasaba delante de los enfermos se aliviaban, según cuenta Fernán Caballero.

Para trasladar la Imagen se ponían de acuerdo el clero y el Ayuntamiento. Un toque de campana anunciaba la marcha de la comitiva que partía de Dos Hermanas, por el camino se le reunían los habitantes de los cortijos y haciendas. La imagen se portaba en un paso de palio con un velo por los cuatro lados que, además de ser un signo de veneración y respeto, era una medida preventiva contra el polvo. Los devotos se peleaban por tomar las andas, el sacerdote tenía que intervenir para solucionar los problemas. En venta de Las Palmas era recibida por el Clero con la Cruz Parroquial, el resto del Ayuntamiento y el pueblo, donde se descubría la imagen y se cantaba el himno «Ave, maris Stella». Al entrar al pueblo, de vuelta, se entonaba la antífona del Oficio de Nuestra Señora, a continuación un verso y, por último, una oración. Procesionaba por las calles hacia la puerta de la Iglesia, donde paraba, se volvía la imagen cara al pueblo y se entonaba una nueva Antífona. La Virgen, entonces, entraba en el templo entre repiques de campana y las notas del órgano. Después se entonaba la salve y, colocado el paso en la capilla mayor, se inciensaba a la Imagen y, tras cantar la Oración de Nuestra Señora, se concluía la ceremonia del traslado.

Según Morgado, la Virgen se queda definitivamente en la capilla del Sagrario de la Parroquia en 1800. Debido a este traslado se descuidó la ermita que llegó a arruinarse. Surgen, a partir de ese momento, diversas leyendas sobre el arruinado recinto. Entre ellos, aquel que relata que un potentado hacendado se quedó arruinado al encerrar sus cerdos en el recinto.

Los Duques de Montpensier, interesados en la historia de Dos Hermanas por la lectura de «La familia Alvareda» de Fernán Caballero, restauran el pendón y lo devuelven a su pueblo el 1 de mayo de 1857 y en 1859 restauran la Ermita, momento en el cual vuelve la Virgen y el pendón a su lugar de origen. La inauguración se produce el 9 de octubre del mismo año.

En 1868 el duque mandó recoger el pendón por temor a la tropelías de los revolucionarios. Muerto el infante, su esposa entregó el pendón a la Capilla Real donde estuvo hasta 1893 en que se trajo a Dos Hermanas, el 26 de agosto.

En 1869 se trasladó la función principal de la Virgen al día de la Natividad de San Juan Baustista, 24 de junio. Era tal la devoción que se tenía a la Virgen que ese mismo año se acordó que la imagen permaneciera definitivamente en la Capilla Sacramental de la parroquia de la villa, donde hoy sigue siendo venerada. 

En el año 1870 se reorganizó la Hermandad y gracias al impulso de los miembros de esta y del poeta José Lamarque de Novoa, se decidió realizar, anualmente, una romería otoñal a la Ermita de la Señora. De esta forma, el 28 de octubre de 1894 tuvo lugar la primera Romería de Valme, en la que la Virgen fue llevada en una carreta de flores hasta su antigua capilla. Esta fiesta continuó hasta el año 1899 y se reanudó en 1916. A partir de entonces se ha venido celebrando todos los años salvo en el primer bienio de la Segunda República (1931-1933) y durante la Guerra Civil (1936-1938).

El 28 de junio de 1937 se segregó un parte del término nazareno en la que entraba el cortijo de Cuarto, los motivos aducidos era el estar ubicados los Cuarteles de Caballería y Artillería y el Hospital Militar en este terreno. Dos Hermanas percibió 1.500.000 pesetas por 2.763 hectáreas. No obstante se reservó la propiedad de la ermita.

En las últimas décadas la fiesta ha adquirido un gran auge, sobre todo desde la Coronación Canónica de la Virgen en 1973, hasta el punto de ser una de las romerías más importantes de Andalucía; por ello, fue declarada fiesta de interés turístico nacional en junio de 1976. Actualmente, se celebra cada tercer domingo de octubre tras una semana de actos y cultos preparatorios (función principal, pregón, quinario, ofrendas y besamanos).

La Virgen de Valme es, sin duda, la imagen más venerada en Dos Hermanas, y posee los títulos de Protectora de la ciudad y de Patrona de su Excmo. Ayuntamiento. Además, en 1995, el Consistorio nazareno – gentilicio de Dos Hermanas – reconoció nuevamente el esplendor de tan popular fiesta y, por ello, otorgó a la imagen de Nuestra Señora de Valme la Primera Medalla de Oro de la Ciudad de Dos Hermanas, que le fue impuesta por el alcalde, Francisco Toscano Sánchez, en la tarde del 14 de octubre, víspera de la Romería.

Ermita de Cuarto

Ermita de Cuarto

Virgen de Valme el día anterior a la Romería de Valme

Virgen de Valme el día anterior a la Romería de Valme (Foto del libro De Valme)

  Fuente: Libro Apuntes histórico-artísticos sobre cuatro templos nazarenos y evolución de las devociones en Dos Hermanas de Germán Calderón Alonso y Web de la Hermandad Nuestra Señora de Valme

Ermita de Santa María en El Cortijo de Cuarto

En esta entrada vamos a ver las particularidades de este edificio, que se convierte en centro de atención el día que se celebra la Romería de Valme.

La iglesia, según Hernández Díaz, Sancho Corbacho y Collantes de Terán, autores del Espasa, es del siglo XVII y reedificada en 1667. Tiene organización de recuerdo mudéjar, sin interés artístico alguno. Lo único antiguo del conjunto mudejárico es el hastial con ventana. En la fachada hay un púlpito externo de madera y hierro sin ningún mérito.

Se conserva una inscripción que dice:
«En este lugar edificó el Rey Fernando III una capilla a la Virgen que con la voz de Valme invocó en la toma de Sevilla el año 1248. Destruida por el tiempo ha sido reedificada para gloria del país y honra de su egregio ascendiente por SS.AA.RR los Srmos. Infantes Dª Luisa Fernanda de Borbón, Don Antonio Mª de Orleans en 1859»

En cuanto a los objetos de arte, se pueden destacar los que a continuación se citan.

El retablo, que según Morgado, procede de La Rinconada tiene una inscripción en el remate que dice «Se doró año de 1778». Es de estilo barroco y de poco mérito. Lo corona una imagen de San Fernando.

También se conserva un pintura que presenta a San Fernando ante la Virgen de Valme, obra de Luis de Oñate en 1894. En él se ve a la imagen en su forma primitiva gótica y el Rey postrado ante ella. Este cuadro se ha traslado a la Hermandad, sustituyéndolo una pequeña reproducción.

Hay un vidriera, que representa el nuevo escudo de la corporación, diseñado por el grupo de restauradores «IXBILIA». Dicho equipo a dirigido la restauración del histórico santuario, que se bendijeron el primer domingo de octubre de 1990.

En el muro de la Epístola se ha colocado una sencilla cruz de madera con la siguiente placa: «Esta Cruz fue la que hizo la peregrinación a la Real Capilla de Stma. Virgen de Valme con motivo del Año Santo de la Redención. Febrero de 1984»

Por último citar las dos inscripciones que se encuentran en el muro del Evangelio: «D Álvaro González Magro / Hermano de Valme / 1909 – 1939 / Descanse en Paz» y «Este Ermita ha sido restaurada / por la Junta de Gobierno / siendo hermano Mayor / D. Juan Varela Gómez / 7-10-1990»

 

Ermita de Cuarto

Ermita de Cuarto

 Fuente: Libro Apuntes histórico-artísticos sobre cuatro templos nazarenos y evolución de las devociones en Dos Hermanas de Germán Calderón Alonso