Plaza del Arenal (I)

También llamada sucesivamente Plaza de Alfonso XIII, de la República, de Calvo Sotelo y actualmente del Arenal.

En un Padrón parroquial de 1878 tiene 10 casas, la número 10 de vecinos. En el Padrón Parroquial de 1884 se cita la «Casilla Arenal» entre las denominadas «Haciendas y Recreos».

En pleno de 30 de diciembre de 1903 se detalla cómo se preparaba la celebración de la Velada de Santiago en la plaza de Alfonso XIII, si bien debía referirse a la Plaza de la Constitución, puesto que a la Plaza que nos ocupa se le dio el nombre de «Plaza de Alfonso XIII» en pleno de 30 de mayo de 1906 (pág. 25 libro de actas). Por acuerdo de 1907, en la «explanada del Arenal» se señalaron y fijaron con cal «las piedras que existen y que sirven de pasarela en las grandes avenidas por efecto de las lluvias».

En pleno de 9 de marzo de 1910 (pág. 77) se faculta al Alcalde «para tratar con la Compañía de Ferrocarriles autorización para hacer un paseo en las parcelas de la Estación y cuanto sea preciso para cubrir la gavia y hermosear e higienizar la entrada de la población». El 12 de octubre de 1910, la compañía de Ferrocarriles Andaluces arrienda al Ayuntamiento parcelas delante de la Estación (pág. 97 libro de actas).

El 16 de junio de 1911 (f. 25) se acuerda denominar con el nombre de Paseo de Federico Caro «a la zona ajardinada recién construida en terrenos propios de RENFE, para diferenciarla de la Plaza de Alfonso XIII»: Se inauguró el 24 del mismo mes y año. El 31 de enero de 1912, la Compañía de Ferrocarriles Andaluces oficio al Ayuntamiento informando que construirá una nueva vía en la estación, en parte del terreno arrendado al Ayuntamiento que quedará, pues, con una extensión de 6.551 metros cuadrados, parte del cual siguió estando en situación de arrendamiento por el Ayuntamiento, constituyendo aproximadamente la mitad de la Plaza del Arenal, hasta el año 2003 en que fue adquirida por el Ayuntamiento, previo expediente expropiatorio.

El 2 de diciembre de 1913 falleció Federico Caro, siendo Alcalde La Corporación acordó hacerle «un entierro de Segunda». que tuvo lugar el siguiente día 3, corriendo los gastos por cuenta del Ayuntamiento. El día 5 se dio cuenta de su fallecimiento, levantándose la Sesión en señal de duelo. La colocación de su lápida fue motivo de continuas interpelaciones, sobre todo por parte de su compañero de partido el concejal Antonio Pizarro López. Al final, un año después de su fallecimiento, terminó costando su hijo.

Pocos años más tarde, Trinidad Guillén Román y Antonio Quintano Alcoba solicitaron licencia para poner un cinematógrafo gratuito en este paseo «con el fin de proporcionar al pueblo solaz y esparcimiento en las calurosas noches del estío».

El 11 de febrero de 1916 (f. 41) se acuerda arreglar los jardines del Paseo de Federico Caro, solicitando a los industriales que costarán los bancos, al tiempo que se agradecen a don Fernando González Ibarra las plantas que regalo, que fue ron todas las del jardín excepto dos palmeras. La gestión fue rápida y afortunada, pues en sesión de 18 de febrero siguiente (f. 43 vto.) el Alcalde dice que tiene veinte bancos anunciadores para el paseo, costeados por el comercio, más uno que costea el Ayuntamiento. El concejal Gómez Martín propone que se destinen algunos a la Plaza de Menéndez y Pelayo, acordándose también adquirir acacias de bola y plátanos orientales para ambas plazas.

El 19 de mayo de 1916 (f. 64 vto.) se reseña que en vista del mal estado del tablado de la música que se encontraba en el paseo de Federico Caro, el Alcalde pidió «presupuesto para construir uno de material de tapial de 42 cms, de ancho por 1 de altura y 3 m, enfoscado con cemento y arena y enlucido de la misma clase, trazado de piedra un dosel figurando gotera y solería de cemento con lozas trazadas de 14 cms., su valor de 175 pesetas. El relleno será del rebaje del adoquinado». El concejal Reyes propone que en lugar de 3’50 m2 se construya de 4’50 m2 para que quede más espacioso y tenga dos escaleras de acceso, en cuya construcción se empleará el hierro.

El 9 de febrero de 1917 (folio 30 vto) la Compañía Ferroviaria comunica que dentro de dicho año «construirá un nuevo edificio de viajeros y adoquinará la entrada de la estación». El nuevo edificio responde a un Proyecto firmado por el Ingeniero de Caminos Malagueño Pedro de Ansorena y Saez, técnico de la Compañía, dentro del más puro estilo neomudéjar, que es tan característico de muchas estaciones.

La Corporación republicana, el 18 de abril de 1931 (f. 70), es decir cuatro días después de proclamarse la República, impone el nombre de «Fermin Galán» a la hasta entonces Plaza de Alfonso XIII. Sin embargo, debieron reconsiderar el asunto ya que por acuerdo de 6 de mayo de 1931 se sustituyo el nombre de Plaza Alfonso XIII por el de Plaza de la República.

En 1942 se colocó una lápida en la fachada Oeste de la plaza, con este texto: «A Doña Maria Teresa Fernandez Pasalagua el Excmo. Ayuntamiento, recogiendo el sentir unánime del pueblo que admiro y sintió tu caridad perpetua en esta lapida, como perenne oración, su intensa gratitud.Dos Hermanas, año del Señor de 1942.»

Fuente: Libro Calles, Plazas, Campo… Dos Hermanas de Pedro Sánchez Núñez de 2004.