Final de la temporada de tres meses de verano en el Centro Social-Deportivo Vistazul

El pasado domingo 13 de septiembre de 2020, finalizó la temporada de verano
en el Centro Social-Deportivo Vistazul, que se inició el día 15 de junio, con una
duración de tres meses. Ha sido, sin duda, la temporada más difícil de las 35 que
hemos celebrado hasta ahora, desde la apertura el 5 de julio de 1986 y se ha
desarrollado sin incidencias destacables y, lo más importante, sin ningún caso de
contagio de Covid19.

Desde el principio, la Junta Directiva tenía como objetivos principales
garantizar la total seguridad de los usuarios y facilitar que los socios y socias
pudieran disfrutar de nuestras magníficas instalaciones, en un año de tanta
dificultad y tanta necesidad. Consideramos que ambos objetivos se han cubierto
plenamente.

Para garantizar la seguridad y cumplir con las diversas normas de la
Consejería de Salud que se han ido publicando, cuando se permitía el 30% de aforo,
se dividió el censo de socios y socias, que es de 5.994 personas, en cuatro grupos,
pudiéndose acceder cuatro horas, un día sí y otro no. Cuando el límite de aforo se
subió al 75%, se dividió el censo en dos grupos, accediéndose alternativamente
cada día, a jornada completa, con parada para desinfección al medio día. Una vez
estudiados los datos de afluencia, desde mediados de julio de permitió el acceso a
todos los socios de lunes a jueves, manteniéndose los grupos para los viernes,
sábados y domingos. A principios de septiembre se eliminaron los grupos.
Lógicamente la entrada ha sido solo para socios, sin acompañantes.

Hay que destacar que, a pesar de haberse producido un total de 43.444
personas que han accedido a las instalaciones, nunca nos hemos aproximado al
límite de aforo establecido por las normas. Así mismo, hemos celebrado cuatro
baños nocturnos y desarrollados cursos de natación en julio y agosto.

Una vez finalizada la temporada, la Junta Directiva del Centro Social-Deportivo
Vistazul quiere volver a expresar su reconocimiento a todos los socios y todas las
socias, que desde que se abrió la temporada y durante los tres meses que ha
durado, han tenido un magnífico comportamiento, respetando las normas y dando
un ejemplo de convivencia, civismo, educación y respeto de las indicaciones
sociosanitarias.

Pero este resultado no hubiera sido posible sin la colaboración entusiasta de
todas las personas que lo han hecho posible. Por ello, queremos hacer constar
nuestro agradecimiento a todos los trabajadores y trabajadoras del Club, los de
mantenimiento, controladores, limpiadoras, personal de oficina, técnicos y el
personal contratado para la temporada, que han puesto todos sus empeños,
esfuerzos e ilusión, para conseguir un extraordinario estado de las instalaciones,
una continua limpieza y desinfección, un ágil y operativo sistema de control de
acceso, una completa seguridad y, en general, poder disfrutar de una extraordinaria
temporada.

Así mismo, los socorristas han tenido un comportamiento modélico,
colaborando siempre para hacer una magnífica temporada, con una gran
profesionalidad, transmitiendo siempre la plena seguridad en las piscinas.

También el personal al servicio de los concesionarios, Casa Pedro y Manolo
Pasadas, han desarrollado su trabajo con entrega, profesionalidad y una gran
cordialidad.

En definitiva, una gran temporada a pesar de las grandes dificultades de las que
partíamos, que, a la Junta Directiva, nos hace sentirnos orgullosos y orgullosas de
dirigir este gran Club.

Lisandra Frómeta: «El objetivo es hacer un equipo más maduro y consolidado, sin renunciar a nada»

La entrenadora del C.W. Dos Hermanas PQS muestra sus intenciones de cara al nuevo curso liguero en Primera Nacional femenina.

Con la mente puesta en el sábado 31 de octubre, fecha fijada inicialmente para el arranque de las ligas nacionales de waterpolo, siempre que la evolución de la alerta sanitaria lo permita, trabaja el C.W. Dos Hermanas PQS, que repetirá doble presencia en las competiciones por medio del conjunto de Primera femenina y el de Segunda masculina. El primero se ejercita desde principios de septiembre en las instalaciones municipales de Los Montecillos bajo las directrices técnicas de la exjugadora internacional cubana Lisandra Frómeta, que ya dirigiera al cuadro nazareno en División de Honor tras defender su pabellón previamente durante un total de siete campañas.

Después de hacerse cargo las últimas temporadas de los equipos de base del Dos Hermanas PQS, la caribeña toma las riendas del sénior en su tercer curso consecutivo en la categoría de plata con la intención de conformar una plantilla que aspire a todo, aunque sin renunciar a sus principios de formación. “Lo tenemos claro. El objetivo es hacer un equipo más maduro y consolidado, pero sin renunciar a nada y con ganas de llegar lo más lejos posible», comenta Lisandra, que entiende que estos años de trabajo con la cantera del club sevillano le ha permitido conocer a fondo el potencial de la base para ahora intentar sacarle el máximo partido posible.

«A la mayoría de las jugadoras que ahora tengo a mi cargo las he entrenado antes en categorías inferiores y por tanto las he visto crecer deportivamente. Sin duda, esto me hace mucha ilusión, al igual que a ellas que sigamos juntas. Además de eso, mi hija también ha crecido y está preparada para estar más tiempo sin mí, lo que me permite más flexibilidad a la hora de los desplazamientos y los horarios de los entrenamientos», puntualiza la entrenadora nazarena, que abandonaba temporalmente las piscinas a finales de 2017 para ser madre.

Tras dos temporadas de transición en Primera femenina, el C.W. Dos Hermanas PQS considera que sus promesas deben dar un paso al frente, para lo que Lisandra tiene muy claro qué puede aportar al equipo: «Madurez, intensidad de partido y seguridad a la hora de plantear el juego. Estas niñas son muy jóvenes y necesitan confiar en las capacidades y habilidades que tienen. Yo sólo pretendo ayudarlas a mejorar su condición física y técnica», asegura la cubana, afincada en Dos Hermanas desde hace más de una década. «Aquí he crecido y me he formado como profesional hasta el final de mi carrera. He visto al Club pasar por momentos muy buenos, jugando incluso competición europea, y también difíciles, y lo he sentido siempre como mi club de toda la vida».

Lo que tiene claro la entrenadora del equipo nazareno es que van a poner todo el empeño posible para llegar al máximo al inicio de la temporada, yendo paso a paso en los entrenamientos, que se realizan con todas las medidas de seguridad pertinentes. Eso sí, de cómo vayan sucediéndose los acontecimientos por la crisis sanitaria dependerá de pueda comenzar la nueva campaña. ”Ya veremos qué pasa, pero la incertidumbre la tenemos todos. Ojalá podamos empezar, aunque luego iremos viendo jornada a jornada. Esta una situación muy complicada en la que habrá que llevar a cabo un protocolo muy estricto que espero podamos asumir clubes y las federaciones”, concluye.